La Despensa de Las Minas, minimarket para los vecinos y tienda gourmet para los visitantes

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Isabelle Bancheraud ha abierto hace unos meses una nueva tienda en Hiendelaencina: La Despensa de Las Minas. El proyecto nació en 2021 “porque había una necesidad de servicio de proximidad para vecinos del pueblo y la comarca, y para sus visitantes, ya que otro negocio de parecidas características va a cerrar pronto por jubilación”, explica.

Este nuevo comercio está ubicado en el lateral norte de la gran Plaza Mayor ajardinada de un pueblo que en el siglo XIX llegó a tener más de 5.000 habitantes. El origen francés de Isabelle, y concretamente de Burdeos, se nota en la decoración de la tienda, minimalista, cuidado con detalle, con ese toque francés.

La Despensa de Las Minas tiene dos ambientes, con una parte en la que están ordenados adecuadamente los productos del día a día para la población local y cercana, y otra que recoge una magnífica selección de productos de Guadalajara, “principalmente de nuestra Sierra Norte, pero también de la provincia en general”, cuenta la emprendedora.

El minimarket es fundamental para los vecinos de Hiendelaencina, sobre todo para los mayores que no tienen coche, pero también para quienes cuentan con casa en los pueblos de alrededor y vienen a comprar cuando llegan. Gracias a La Despensa no tienen que hacer acopio en su domicilio de productos perecederos que acaban, caducados, en la basura. En esta parte hay bebidas, productos de higiene personal, de belleza, perecederos, una sección de congelados, leche, mantequilla, huevos frescos, conservas, bollería… “Un poco de todo para salir del paso y pasar unos días tranquilos sin necesidad de sobresaltos, evitando viajes de decenas de kilómetros”, señala Isabelle.

La selección gourmet corresponde a productos kilómetro cero, o productos de proximidad, es decir, que hay muy poca distancia entre su lugar de origen o de recolección y el punto de venta o de consumo final. Su producción y consumo se encuentra a menos de 100 kilómetros de distancia, y, tanto en su producción como en su transporte y distribución, se siguen políticas y medidas de protección medioambiental.

Así, en La Despensa, en pleno centro de Hiendelaencina, se puede encontrar una maravillosa selección de algunas de las mejores “delicatessen” -y no solo alimenticias- de Guadalajara. Hay mermeladas, tomates ‘K Chu’ de Cogolludo, quesos de Hita y de Brihuega, las legumbres ecológicas y harinas DesPelta de Palazuelos, productos de lavanda fabricados en Algora, miel de La Toba, miel en tamaños menores y otras variedades traída de La Alcarria (Pastrana), productos cosméticos ecológicos de la marca Saper procedentes de Casa de Uceda, una sección dedicada a los embutidos de Atienza y otra a los elaborados con carne de caza por la empresa, afincada en Saúca, Precazasa. No falta una cuidada selección de vinos de Finca Rio Negro (Cogolludo) u otros productos gourmet, como la flor de la sal, traída desde La Riba de Saelices o el aceite de oliva, con DO La Alcarria, procedente de la generosa vega del Tajuña.

Isabelle entrega la bolsa ADEL Sierra Norte, “compromiso rural”, a todos sus clientes, pero sobre todo a aquellos que muestran interés en los productos de Guadalajara y de la Sierra Norte. “Les explico el compromiso que hemos adquirido como negocio para promocionarlos y darlos a conocer, también como parte de la estrategia de ADEL de promocionar el territorio. Con ello, los actores económicos de nuestra tierra nos convertimos también en embajadores de la comarca y en prescriptores de sus productos”, cuenta Isabelle, quien, además, es una de las impulsoras de este proyecto en el Grupo de Acción Local.

“Se trata de poner en contacto al productor con el consumidor, a través de un intermediario, que somos las tiendas, para dar a conocer y prestigiar el género, del que sabemos perfectamente quién está detrás y cómo se elabora: tenemos su trazabilidad ética y moral. Con este proyecto, entre todos, hemos adquirido el compromiso por poner en valor y defender la economía local y circular, para luchar contra la despoblación y fortalecer los negocios del territorio y, con ello, fortalecer la tierra”, añade Isabelle.

En su experiencia de estos meses, la emprendedora ha percibido que los visitantes que hacen turismo rural buscan el producto local: un queso, vino o miel, pero también se dejan aconsejar. “Es muy fácil entablar una conversación y explicarles de dónde viene cada producto, la empresa familiar que está detrás y su vínculo y aprecio por el territorio. Y eso, les convence, porque es la verdad. Compran y repiten. Los productos son maravillosos”, termina.

Pero antes de que se marche, y cuando el cliente ha mostrado interés por un mayor conocimiento cultural de la zona, Isabelle tiene, en La Despensa, un rincón informativo para poner en valor los recursos naturales de la Sierra Norte. Partiendo del mapa territorial de ADEL, ubica en la Sierra Norte a los turistas y les aconseja rutas, locales y comarcales, mostrando los tesoros de Hiendelaencina, pero también otros cercanos, como los de Villares de Jadraque. Y tiene, naturalmente, su sección literaria con libros, cuentos y leyendas de la tierra.